lunes, 29 de junio de 2009

Nada


Quizás el dolor impedía que floreciera, pero eran muchos los que pensaban que era mejor que su muerte anunciara el final de sus miedos. Las raíces todavía brotaban con la esperanza de encontrar un mundo mejor, pensaban que morir no era una opción. Pero dime árbol triste, cómo le cuento yo al viento que pare, como le digo yo a Dios que haga que sus aguas no te ahoguen. Yo tampoco tengo fuerzas, dile a tus raíces que no lloren, que aprovechen el agua y asuma sus dolores.
    El viento ya no arrastra hojas sino lamentos; mi voz se calma entre lagrimas y el dolor se convierte simplemente en resignación; el mundo es así, morir.
    Oh triste árbol sólo espero que no esperes nada, que la nada se te muestre como un adorno y que comprendas que no hay nada que comprender, nada por doquier.
    Angustia, bendita tus eres entre todas las mujeres de las vidas que no he vivido. Quisiera que tus piernas me lleven al olvido, aún cuando nunca te haya escuchado, aunque nunca de haya querido; vuelvo a traicionarme, nunca por doquier.
Quisiera escribir y vivir a través de las letras, quizás ellas escapen de la realidad. Pero vuelvo a temer que vuelvas a caer en la irracionalidad del sentido que se creyó como fundamento de sí mismo.
Masturbación de sensación de incontrolable rabieta, maldigo a quien maldice por no poder más que maldecir; nada por escribir.

 
Nada, siempre nada y, todo por decir. Quizás, solo quizás, tal vez morir…la valentía se ahoga en la agonía de cualquier día. La impotencia se vuelve insolencia y la vida nada por sentir.
    Ya no creo en ti, letra, asume mi competencia y tu maldad. Ya no dirás nada de lo que no quiero escribir… nada, y ahora ya no podrás más q sfrr l flt d l vcl cn ls q n pdrs vivir.
    Vayaa tonterías has sacado de mí, y yo que creía que podías comprender y, sin embargo, nada por querer…


Debilidad; la justicia sólo es debilidad.
    Amor; descontrol, irracionalidad y maldad
        Amistad; traidora, inquisidora de la frivolidad.
            Sólo debilidad… ´
,,, Árbol, huye, camina hacia el mar, corre ante que te vuelvas debilidad… condenados estás; humo, comodidad. Satanás nunca fue enemigo de Dios, sólo su devoción… sólo su amor… simplemente debilidad. Corre árbol que mis pies se han enraizado; me toca gritar…tu vete al mar. Sal y más sal…